Mexico humilla a Estados Unidos, gana la Copa de Oro y recupera motivación, confianza y buen juego

27 07 2009

Mexico

¿Alguien tiene la duda que por algo Javier Aguirre es el mejor entrenador mexicano y uno de los mejores del mundo? En poco tiempo ha hecho muchas cosas más que Hugo Sánchez y Sven Göran Eriksson, ha roto la hegemonía de Estados Unidos en su país con más de 10 años de antigüedad y propinó una goleada histórica. Para que se den una idea, Estados Unidos no perdía 5-0 desde 1985 contra Inglaterra y no le metían cinco goles desde que perdío 5-1 contra Checoslovaquia en el el Mundial de Italia 90. Ayer México ganó, goleó, convenció y humilló. Lo hizo con autoridad, supremacía y jugando uno de los mejores segundos tiempos en la historia del futbol nacional.

Sí, era contra el Estados Unidos B, pero tampoco nadie decía que la selección era la A de México. ¿O acaso ya se les olvidó que no están Márquez, Salcido, Guardado y compañía? A los gringos no se le había podido ganar fuera de México ni en amistosos, ni en Copas América, ni en Mundiales. Todos estábamos hartos y lo de ayer fue una gran alegría para todos. Apuesto que hasta los que dicen que la selección no es buena lo gozaron.

El 12 de agosto será diferente porque ellos no solamente traerán a Howard, Donovan, Hejduk, Boca Negra y Onyewu, sino que seguro traen unas ganas de revancha inmensas para borrar lo sucedido en Nueva Jersey. Pero nosotros también traeremos todo el equipo, y sobre todo esa motivación que se había perdido. México ayer ganó muchísimo más que un torneo, ganó en ánimo y en un ambiente de trabajo favorable para el partido de eliminatoria en el Azteca. El sí se puede se transformó en sí se pudo.

Mención especial se llevan dos jugadores que empezábamos a dar por perdidos. Gio y Vela nos hicieron vibrar ayer como cuando entre los dos vencieron a Brasil en la final del Sub 17 en Perú. Aguirre ha cobijado perfectamente a Dos Santos y el crecimiento del delantero mexicano es notorio. Ayer burló, pasó, le dio pausa al equipo y hasta se le vieron las ganas corriendo hasta su área a recuperar balones.  No por nada fue el jugador más valioso del torneo.

Vela hizo la diferencia cuando entró y evidenció aún más las carencias del Venado Medina. El jugador del Arsenal mostró toda su potencia, los defensores no lo podían alcanzar en cada pique. Además dio cátedra de la clase que tiene para definir. No cabe duda que Aguirre ya les enseñó que en el futbol siempre se respeta al rival y que los egos y la soberbia se dejan en la casa, jamás se llevan a la cancha.

Sabah merece un aplauso, porque a pesar de lo limitado que es no se cansó de correr y terminó siendo el campeón goleador. Quizás esas ganas puedan hacer que asegure un lugar en el equipo ante lo limitada producción de delanteros. Quizás cuando Franco esté al cien, no reciba más oportunidades, pero de que se ha entregado, se ha entregado.

Aplauso a Torrado quien ya se creyó ser Capitán y lo demostró. Qué personalidad y determinación mostró. La fuerza del penal la sacó desde su corazón, le pegó con rencor y seguramente por fin pudo reducir un poco el peso que aún carga desde 2002.

Ochoa parece que no dejará la titularidad en un buen rato. No veo cómo se la quiten. Al igual que Pinto y Efraín Juárez que parece ya se adueñaron de sus bandas. Al de Pumas no le pesa la verde y parece que lleva años jugando en el primer equipo. Pinto, por su parte, siempre cumple y cada vez sube mejor al atacar. Es rapidísimo defendiendo y muy pocas veces lo pasan. Si fuera más alto y fuerte sería cotizado a nivel internacional. Por último, la recuperación de Magallón es evidente. Le ha costado muchísimo pero poco a poco se ve más sólido en la central.

Ahora la pregunta es, ¿quién de los consagrados y considerados titulares regresarán? Solamente veo que regresan Márquez, Salcido, Guardado y quizás Cuau. Pável será muy difícil que lo haga teniendo a la pareja de Castro y Torrado. Osorio nunca me ha gustado y por su lado Juárez se ha ganado la banda y quién sabe y hasta el “gringo” Castro se queda. Nery, solito va cavando su tumba y mientras siga sin jugar se ve muy difícil el regreso. Y para el imbécil del “gringo” Castillo, que ni sueñe en volver.

De salida, los goles por si se los perdieron.

Celebremos por el momento y guardemos esta victoria en nuestra mente. ¿Quién sabe cuántos años más pasarán para volver a ver algo semejante? Por lo pronto, el Tri ha dado síntomas inequívocos de mejora. Pero aún mejor, ha recuperado el respeto que se había perdido ante Honduras, Costa Rica, El Salvador y Estados Unidos. El Gigante empieza a tener pulso y a correrle sangre por las venas…

¿Y ustedes, cómo lo vieron?

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